Coarco: 50 años de transformación desde un sector muy masculinizado a empresa consciente por la igualdad

08/03/2019

Hace más de 50 años nació la cooperativa Coarco de la mano de un grupo de ferreteros de la isla de Tenerife urgidos por la necesidad de afrontar juntos los retos de un sector de la construcción en auge y muy demandante de materiales y herramientas. Como cabe imaginar, aquella primera organización como cooperativa, fuertemente ligada a la construcción, nacía en un contexto del todo masculinizado, y así lo seguiría siendo durante varias décadas del siglo pasado. Sin embargo, en la actualidad cada vez es más frecuente ver a mujeres que lideran las ferreterías.

Esta nueva realidad se enmarca en todo caso en una política general de la cooperativa de derechos de igualdad, un camino emprendido con la modernización de las estructuras de la propia Coarco en 2012, fecha en la que entra un nuevo equipo directivo que da un giro decisivo a la entidad. Precisamente en este equipo directivo figuran actualmente tres profesionales mujeres, que suman mayoría en el conjunto de cinco cargos.

Todo forma parte de un plan de modernización estructural de la empresa, con un objetivo claro de no perder valores como el de la canariedad (el cien por ciento de los y las empresarias son de las islas), y de sumar otros, de carácter cualitativo y diferenciador, como ese camino abierto a la incorporación de mujeres a la cooperativa y a los cargos directivos. O como lo es también la flexibilidad horaria que permite que los hombres y las mujeres que trabajan en Coarco puedan conciliar sus obligaciones laborales con las familiares y/o personales. Mientras que la igualdad salarial es un hecho indiscutible, como lo es el acceso en igualdad de condiciones en los procesos de selección.

En concreto, las estadísticas de la cooperativa muestran que en 2019 la plantilla de Coarco cuenta con 22 mujeres, lo que representa un 30,55 % del total de trabajadores y un 45,83 % de la cuota de trabajadores en áreas administrativas. Por una parte, hay que precisar que el dato se aleja de las escasas 7 mujeres que había hace diez años y, por otra, explica la incorporación de mujeres a ámbitos que tradicionalmente eran ocupados por hombres.

Por todo lo dicho, hay que subrayar la capacidad de cambio y adaptación de esta empresa con raíces en aquel entorno empresarial del todo masculino propio del siglo XX hasta lograr la actual estructura con fuerte presencia de mujeres en todos los niveles y áreas de trabajo. Se trata de avances paulatinos, pero seguros y sin posibilidad de vuelta atrás, debido al convencimiento del actual equipo directivo del acierto de su apuesta por la igualdad entre sus trabajadores y trabajadoras como sello distintivo de la gestión empresarial.